En 1892 el Ministro Balestra mejoraba su
plan: "Se ofrecían en él a los alumnos que aprobaran
con altas notas determinados grupos de asignaturas, los títulos
de Contador, Calígrafo o Traductor Público. Años después se
retiró la promesa y se resolvió acordar el título menos sonoro
pero más ajustado a la realidad, de Perito mercantil.
En 1897, el ministro Bermejo intentó reglamentar
la expedición del título de Contador Público, que en ese momento
se obtenía mediante un examen ante los Tribunales de la Provincia
de Buenos Aires, sobre conocimientos de aritmética, práctica
mercantil, teneduría de libros por partida doble y legislación
civil y comercial.
El plan del ministro significaba dos años
de estudios y comprendía: dos cursos de Contabilidad, dos
de Castellano y Literatura y tres de Legislación Civil, Comercial
y Aduanera. Su éxito fue enorme.
La reforma a los planes de estudio del ministro
de instrucción pública en 1905, el Dr. Joaquín V. González,
elevó a tres los años de estudios y aumentó el número de asignaturas.
Si bien esta reforma daba realce al curso de Contadores a
lo que se aspiraba era a la creación de una facultad que lo
tomara a su cargo.
Un destacada figura en los estudios económicos
de la época, el doctor Carlos Rodríguez Etchart, verdadero
numen y clarividente de la Facultad de Ciencias Económicas,
que sería su primer Decano, promovió la fundación de un Instituto
Superior de Ciencia Económicas y Comerciales, que permanecería
en ese carácter hasta tanto pudiera dársele la organización
de Facultad de Comercio, incorporada a la Universidad de la
capital argentina. El Instituto proyectado fue erigido como
dependencia de la Facultad de Derecho y Ciencia Sociales,
por decreto del Poder Ejecutivo del año 1910, decreto que
lleva la firma del presidente de la Nación, Dr. José Figueroa
Alcorta, y su Ministro de Instrucción Pública, Dr. Rómulo
S. Naón.
Cuando el proyecto de Presupuesto para 1911
fue llevado al Congreso Nacional, el Instituto de Estudios
Comerciales figuraba incorporado a la Universidad de Buenos
Aires con la denominación de Facultad de Ciencias Comerciales,
con lo cual se daba el paso previsto por el Dr. Rodríguez
Etchart. Pero esa disposición presupuestaria fue vetada por
el Poder Ejecutivo, lo que impidió que el Instituto adquiriera
personalidad universitaria propia. De nuevo el pesimismo.
El Rector de la Universidad, Dr. Eufemio Uballes, reclamó
del poder público el restablecimiento de la Facultad suprimida,
y cuando la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados
inició la consideración correspondiente al año 1912, se tomó
en cuenta el reclamo del rector, con el resultado de que se
puso nuevamente en funciones el Instituto Superior de Economía
y Comercio, esta vez anexado, junto con la Escuela "Carlos
Pellegrini", a la Universidad de Buenos Aires. La dirección
del Instituto era ejercida por el Rector de la Universidad,
dos miembros del Consejo Superior y dos profesores del mismo
Instituto
Llegamos así al año 1913. En la sesión de
la Cámara de Diputados del 20 de agosto, el Diputado Dr. José
Arce presentó al cuerpo un proyecto referido a la reorganización
del Instituto. Ese proyecto establecía que "la Universidad
de Buenos Aires procederá a completar la organización del
Instituto Superior de Estudios Comerciales, de acuerdo con
las disposiciones de la Ley 1597 y estatutos vigentes para
el funcionamiento de las Facultades". Al exponer las
razones que lo llevaron a solicitar esta ley, el diputado
Arce dijo: "La Honorable Cámara conoce las dificultades
de todo orden con que ha debido luchar la Escuela de altos
Estudios Comerciales desde su creación, por decreto del Poder
Eecutivo, a principios de 1910, hasta su definitiva incorporación
como instituto anexo a la Universidad de Buenos Aires".
Luego, al recordar su inclusión como Facultad universitaria
en el presupuesto de 1911, manifestó: "Desgraciadamente,
esta resolución, emanada del Ministerio de Instrucción Pública,
de conformidad al mandato legislativo expreso, debió quedar
muy pronto sin efecto, merced a otra resolución, dictada pocos
días después, en Acuerdo General de ministros, que la derogaba,
prescindiendo de dicho mandato, en homenaje a ilusorias economías,
cuyas cifras, en sus nueve décimas partes, fueron restadas
a la cultura del país. Cuesta decirlo continúa exponiendo
el Dr. Arce- porque cuesta creerlo: el criterio financiero
de ese momento podría ser reflejado en la frase que sintetizara
lo ocurrido con la Escuela de Altos Estudios Comerciales:
la solución de los problemas económico - financieros se procura,
entre otros medios, con la supresión de todo cuanto pueda
servir para ilustrar su estudio". Y ya en los párrafos
finales de su exposición, agrega el diputado Arce: "Es
llegado el momento, entonces, de que este instituto organice
su dirección, al igual de los otros Institutos Universitarios,
de acuerdo con las prescripciones de la ley y estatutos vigentes".
Su trámite parlamentario fue sumamente breve,
respondiendo tal vez a las características que suelen tener
las ultimas sesiones de los periodos ordinarios. El 29 de
septiembre de 1913 se lo considera rápidamente en la cámara
iniciadora (diputados) en la que el miembro informante de
la Comisión de Instrucción Pública, el Dr. Federico Pinedo,
aconseja la sanción de un proyecto modificatorio del presentado
oportunamente por el Dr. José Arce y por el que se autoriza
a la Universidad de Buenos Aires para organizar la Facultad
de Ciencias Económicas. Expresa también ese proyecto que "organizada
la facultad empezará a funcionar como tal a partir del 1º
de Marzo de 1914".
El Dr. Pinedo destaca la importancia que
ya habían adquirido en el país los estudios comerciales señalando
que, a su juicio, se anidaba en ese proyecto "la incubación
de destinos futuros". Resaltó la necesidad de otorgar
y dar a los estudios comerciales y económicos una independencia
pedagógica y docente siguiendo las líneas ya imperantes en
varios piases europeos y poniendo de relieve que por ese entonces
ya Argentina contaba con economistas de alto valor. Luego
de destacar la labor ya llevada a cabo por el Instituto de
Estudios Comerciales pide se preste sanción al proyecto presentado
"haciendo honor a los futuros economistas del país.
El 30 de septiembre de 1913, el proyecto
del Diputado Dr. José Arce se concretó en Ley promulgada por
el poder ejecutivo en octubre 9, bajo el numero 9254 y en
su articulo 1º establecía : "Autorizase a la Universidad
Nacional de Buenos Aires para organizar sobre la base del
Instituto Superior de Estudios Comerciales, la Facultad de
Ciencias Económicas, de acuerdo con las disposiciones de la
ley numero 1527 y estatutos vigentes".
La Facultad estaba fundada y anhelo de aquellos
luchadores convertido en realidad.
El primer consejo directivo se integró con
los doctores David de Tezanos Pinto, Pedro Olaechea y Alcorta,
Federico Pinedo, Manuel B. Gonet, Gustavo A. Frederking, Carlos
Rodríguez Etchart, Hugo Broggi, Manuel M. De Iriondo, Damián
M. Torino, Ernesto J. Weigel Muñoz, José León Suárez, José
Bianco; Ingenieros: Domingo Nocetti y Orfilio Casariego y
el señor Sergio M. Piñero. De este consejo surgió el primer
decano que tuvo la Facultad y que fuera el Dr. Carlos Rodríguez
Etchart.