Los miembros del CEPED llevan adelante investigaciones permanenetes sobre áreas conceptuales de su interés en forma paralela e integrada al trabajo en proyectos acreditados por la Universidad u otras instituciones.

 

 

 

Proyectos de Investigación

Proyectos iniciados en 2008
 
Recuperación y crecimiento económico: potencialidades y límites para el empleo y el bienestar en la argentina
Javier Lindenboim (director), Alberto Müller, Agustín Arakaki, Carla Borroni, Juan M. Graña, Damián Kennedy, Alejandro Lavopa, y Jimena Valdez.
UBACYT E021. Programación 2008-2010
 
Evolución de las condiciones de vida en la Argentina post – crisis del 2001: las transformaciones en el mercado de trabajo, la educación, la salud y las acciones regulatorias del conflicto social por parte del subsistema político administrativo, respecto al rol femenino en los sectores pertenecientes a los niveles de bajos ingresos y/o del sub-consumo
Leopoldo Halperin Weisburd (director), Juan Labiaguerre (codirector), Cecilia Delpech, María del Carmen González, Berta Horen, Edurne Labiaguerre, Guillermo Müller, José Villadeamigo.
UBACYT E014. Programación 2008-2010.
 
Regulación y gestión del autotransporte publico urbano: experiencias y perspectivas en el caso argentino.
Alberto Müller (director), Pablo Dragun, Juan M. Graña, Javier Perdomo, Lucia Spinelli.
UBACYT E014. Programación 2008-2010.
 
Los procesos de reestructuración de Grandes Aglomerados: de configuraciones metropolitanas a regiones urbanas difusas. El caso Buenos Aires.
Alberto Müller (Investigador Responsable), Susana Kralich, Luis Ainstein, Javier Lindenboim, José Villadeamigo, Ernesto Pastrana, Mariano Scheinsohn.
ANPCYT Programación 2006.
 
Proyecto iniciado en 2006
 
Encuesta sobre Políticas Sociales.
Investigación realizada en conjunto por el grupo “Calidad de Vida” dirigido por Cristina Rosenthal de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el grupo E022 UBACYT dirigido por Leopoldo Halperin Weisburd.
 
Proyecto iniciado en 2005
 
Sustentabillidad urbana y dinámica de crecimiento: patrones asociados de consumos de suelo, energía y sistemas de movilidad. El caso de la MicroRegión del Gran La Plata.
Luis Ainstein y Jorge Karol (co-resp.).
ANPCYT Programación 2005-2007.
 
Proyectos iniciados en 2004
 
Crisis socio-económica y perspectivas del empleo en la Argentina actual.
Javier Lindenboim (director), Alberto Müller (codirector), Nicolás Bonofiglio, Mariana González, Damián Kennedy, Alejandro Lavopa, Juan M. Graña y Carlos Pissaco.
UBACyT Programación 2004-2007.
 
Transformaciones en el régimen de acumulación social y los cambios en las estrategias en la inversión pública y las políticas focalizadas en la década del ´90 en la Argentina
Leopoldo Halperin Weisburd (director), Juan Labiaguerre (codirector), José Villadeamigo, Liliana Siffredi, María del Carmen González, Mario Alessandro, Laura Gurzi, Marcel Peralta.
UBACyT E 022 Programación 2004-2007.
 
Dinámica Contextual, Planificación y Gestión del Aglomerado Metropolitano de Buenos Aires: una Perspectiva Interactoral, Interinstitucional e Interjurisdiccional.
Luis Ainstein(director). Codirectores: Jorge Karol y Ernesto Pastrana.
UBACyT A 046 Programación 2004-2007.
 
Otras Investigaciones
 
Funciones Económicas y Empleo en los centros urbanos de Argentina.
Javier Lindenboim (director), Damián Kennedy y Alejandro Lavopa
 
Pobreza urbana en la Argentina. El caso de la Ciudad de Buenos Aires
Ana María Liberali (directora), Omar Horacio Gejo (codirector), Hebe Accossato, Patricia Acha, Javier Lindenboim y Mercedes Grané.
 
 

Encuesta sobre Políticas Sociales.

La cuestión del pauperismo y de las políticas sociales en la Argentina ha demostrado que los programas del área, más allá de sus objetivos declarados, ejercen un papel crucial de práctica de un clientelismo extendido. Realizado entre los diversos niveles del Estado y los hogares eventual y potencialmente receptores de los beneficios definidos en términos de pobres estructurales o segmentos sociales pauperizados debido a sus bajos ingresos. Dicho vínculo político-clientelar, inherentemente asimétrico, implica cierto “intercambio de favores”, tales como asignaciones monetarias o en especies y demanda adhesiones a los gobiernos en las distintas instancias señaladas. Ello genera la emergencia, y progresiva consolidación, de una ciudadanía de segunda categoría, contradictoria con los principios sustanciales de nuestra constitución democrática formal; tal situación no conlleva soslayar determinados aspectos positivos, que el rol manifiesto de los programas mencionados efectivamente cumple. Sin embargo es necesario resaltar que el otorgamiento de esas prestaciones no es asumido como un derecho, sino en cuanto “beneficencia” característica de las formaciones socioeconómicas capitalistas relativamente avanzadas. A los efectos de concretar el proyecto se contactó al grupo investigativo marplatense señalado, con el cual se definieron los objetivos del análisis a realizar en esa ciudad, en el contexto sociodemográfico delineado por la encuesta local llevada a cabo durante el año 2005 por ellos mismos. Partiendo de esta base empírica, se formularon proposiciones adecuadas al conocimiento de los planes sociales en dicho territorio, mediante la recolección de indicadores a través de entrevistas en los hogares realizadas hacia fines de 2006.El marco metodológico aplicado responde a la idea de “interaccionismo simbólico” [Blumer], encuadre que prioriza los significados sociales que las personas atribuyen al medio en el cual ellas se hayan insertas. Dicho abordaje conlleva la noción de que todas las organizaciones, culturas y grupos están constituidos por actores envueltos en un proceso constante de interpretación sociocultural del mundo que los rodea. No existe una opinión uniforme sobre los programas sociales, al encontrarse divididas las valoraciones sobre aquéllos entre los propios beneficiarios de los mismos y quienes no lo son. Se observó una percepción mayoritaria acerca de que el otorgamiento de planes oculta prácticas corruptas, o al menos escasa transparencia en su asignación, estimando que no siempre se destina a sectores cadenciados. Al respecto, esa “ayuda” es considerada, por un destacable porcentaje de los entrevistados, como un sistema que beneficia más a los sectores altos, e incluso algunos evalúan que se trata de un mecanismo de manipulación política con objetivos de índole electoralista. También en algunos casos se mencionó que los programas sociales carecen de contraprestación y de mecanismos de integración al aparato productivo, por lo cual no son apreciados en cuanto tránsito hacia el mundo laboral, sino como “perpetuación en la vagancia y desintegración de la sociedad del trabajo”. En referencia a los operadores o intermediarios políticos en la distribución de dichos planes, la mención a personas identificables con el rol de “punteros” fue casi nula, mientras que segmentos sociales medios criticaron las prácticas clientelares. En referencia al accionar piquetero, la mayoría de los entrevistados rechazó sus tácticas de reclamo o protesta, cuestionando esencialmente el eventual proceder violento de las mismas; en ciertos casos la opinión apunta a que ese movimiento está constituido por parásitos que “avergüenzan a la sociedad argentina”. Una proporción minoritaria, por el contrario, evalúa que los piqueteros luchan de manera legítima por sus derechos, y que el éxito de estas reivindicaciones conduce a resultados positivos para los beneficiarios. Por otra parte, de modo unánime el trabajo y la educación son estimados en tanto instrumentos de superación social, o más puntualmente en términos de posibilidad de ascenso social, a partir de la atención hacia las carencias económicas existentes. Asimismo, la generalidad de las personas consultadas destaca las ventajas del empleo formal como medio de aseguramiento material del futuro. Además, muchos beneficiarios de los programas sociales opinan que preferirían tener un trabajo y no recibir un Plan Jefas y Jefes de Hogar.

Finalmente, se observaron los siguientes indicadores: gran desinformación y despolitización, junto a una escasa lectura de periódicos; alto grado de manipulación de los medios masivos de comunicación, en especial de la televisión. Una temática inquietante surge de la respuesta a la pregunta “¿en que época se vivía mejor y explique los motivos?”, dado que muchas personas optaron por la época de la dictadura militar, con argumentos basados en la defensa del orden y de la seguridad .

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Última actualización: 14 de noviembre de 2011

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